¿Te estás planteando someterte a una intervención de pecho? Tendrás tus motivos para hacerlo: puede que te esté provocando dolor en la espalda o en las cervicales, que tengas que recorrerte muchos supermercados hasta encontrar sujetadores que te queden bien, problemas a la hora de practicar algunos deportes, o que tengas algunos traumas.

Una mamoplastia de reducción puede ser la solución que buscas? pero antes de tomar la decisión, hay muchas preguntas que hacerse. Aquí te traemos una relación de las más comunes.

¿En qué consiste una reducción de pecho?

Esta intervención se basa en retirar la piel de la mama, tejido grado y glandular. Un exceso de volumen en el pecho podría propiciar su caída, por lo que la operación también persigue la elevación de los senos, mientras el tamaño de los mismos se reduce.

¿Cuánto tiempo dura una mamoplastia de reducción y qué primeros cuidados hacen falta?

La duración de la intervención durará dependiendo de cada paciente, aunque lo más habitual es que sean entre 2-3 horas. La paciente tendrá que ingresar 24 horas antes de la misma y se llevará a cabo con anestesia general.

  • Una vez que hayan pasado 48 horas se llevará a cabo la primera cura y el cirujano colocará un sujetador específico que la intervenida tendrá que llevar durante 30 días.
  • Lo más normal es que ya nos podamos bañar a partir de las 72 horas.
  • En cuanto al tiempo de reposo, calcula entre 10-14 días. Además, debes asegurarte de no hacer mucho esfuerzo durante un mes.
  • A partir de la segunda o tercera semana, dependiendo de la evaluación del cirujano, se empezará con la retirada de puntos.

¿Cada cuánto tiempo se llevan a cabo las revisiones?

En el caso de que se presente cualquier complicación o síntoma anómalo, no hay que esperar a la siguiente revisión, sino que debemos ponernos en contacto con el cirujano cuanto antes.

La primera revisión estará programada al mes desde la operación, la segunda a los 3 meses, después a los 6 meses y, a partir de ese momento, se dará cita cada año aproximadamente.

Todo esto es orientativo y dependerá de cada paciente.

¿Y qué hay de la cicatriz?

Existe diferentes técnicas que se pueden llevar a cabo para la intervención de reducción de pecho, pero todas ellas tienen algo en común: dejarán una cicatriz que abarcará desde la aureola al surco mamario, así como otra horizontal en forma de T invertida en ese surco.

Si te preguntas por el tiempo de maduración de la misma, debes saber que está en torno al año, aproximadamente.

¿La intervención modifica la posición del pecho?

Es posible que sí. Este efecto se produce debido a que los tejidos de la zona se empezarán a transformar, y esto podría provocar que la piel se tense. Los senos tendrán un peso menor y las mamas tendrá que adaptarse a la nueva situación.

¿Qué problemas puede ayudarme a solucionar una reducción de pecho?

  • Dolores de espalda o cervicales: Tener mucho pecho podría afectar a estas zonas del cuerpo, provocando dolores fuertes, incluso hasta graves problemas de cara al futuro.
  • Dificultad para encontrar el sujetador adecuado: Conforme nuestro pecho sea más grande, más complicado lo tendremos a la hora de conseguir el sujetador perfecto en los diferentes establecimientos.
  • Reduce las posibilidades de padecer cáncer de mama: A menor cantidad de tejido mamario, menos posibilidades de padecer un cáncer de mama. Por ello, someterse a esta intervención podría evitar problemas de salud de cara al futuro.

Desde Top Aesthetic Center consideramos que estas son algunas de las cuestiones principales que debes plantearte.